Alrededor de 400 personas de diferentes edades y localidades han participado en el programa de talleres gratuitos de música tradicional organizados por la Fundación Lola Pérez Rivera este verano.
En total, han sido 19 los talleres programados por la Fundación entre el 29 de junio y el 18 de agosto en otras tantas localidades de la Comarca de la Ribera del Duero, con el objetivo de difundir y preservar de un modo práctico y divertido la música de tradición popular, posibilitando así que todas las personas puedan disfrutar de este patrimonio cultural.
Cinco de estos talleres tuvieron como protagonista al pandero cuadrado, un instrumento originario de Peñaparda (Salamanca) que los participantes aprendieron a construir a través de dos sesiones específicas celebradas en Fuentespina y Villalba de Duero.
Además, la Fundación también ofreció la posibilidad de conocer la técnica para tocar este instrumento en otros tres seminarios denominados “Al compás del pandero cuadrado”, que se desarrollaron en Pardilla, Vadocondes y Gumiel de Izán.
Con aforo limitado, todos estos talleres colgaron el cartel de completo, con la asistencia de un centenar de vecinos y visitantes de estas localidades burgalesas.
La programación estival de la Fundación incluyó, un año más, el ciclo de talleres “Música en la cocina”, con el que los participantes aprenden a utilizar utensilios como cucharas, morteros, almireces, vasos o botellas como instrumentos para acompañar tonadas tradicionales.
En esta cuarta edición, el ciclo se amplió a 9 talleres que reunieron a más de 220 personas en las sesionse celebradas en San Miguel de Bernuy (Segovia) y en las localidades burgalesas de Gumiel de Mercado, Santa Cruz de la Salceda, La Horra, Villanueva de Gumiel (8 de julio), Tórtoles de Esgueva, Torregalindo y Guzmán y Fuentelcesped.
Por su parte, Gumiel de Izán y Milagros fueron las localidades que acogieron los dos talleres infantiles de música tradicional que la Fundación incorporó por primera vez este verano a su programación estival, y que también completaron su aforo con una treintena de niños de entre 6 y 12 años.
A su vez, el Centro Deportivo Prado Sport de Aranda de Duero (Burgos) volvió a ser escenario, por segundo año consecutivo, de los talleres estivales de danzas populares con los que la Fundación ha vuelto a unir el baile tradicional con el deporte.
En esta segunda edición, la Fundación organizó tres talleres, dos sobre la técnica de la danza de paloteos de la provincia de Salamanca y un tercero centrado en tres danzas populares de Cantabria, Extremadura y Tenerife, con los que los participantes disfrutaron de un original entrenamiento funcional que combinó ejercicio físico y tradición.
Los diferentes talleres fueron impartidos por la etnomusicóloga e instrumentista tradicional Maravillas Cañizal Tello, quien forma parte del equipo directivo de la Fundación; por Andrea y Lucia de la Calle Pérez, miembros de su Patronato, y por la etnomusicóloga e instrumentista Laura Silva Huerta.
La organización de estas actividades contó con la colaboración de los ayuntamientos donde se celebraron, así como de la asociación Amigos de las Bodegas de Fuentespina, la Asociación Cultural Amigos de Guzmán y de la Asociación Cultural “El Soto” de Sotillo de la Ribera.
